LA RELACIÓN DEPORTISTA-NUTRICIONISTA


O nos amamos o nos odiamos, así se podría definir la relación entre un deportista y un nutricionista. Normalmente suelen venir a la consulta con recelo, quizás por malas experiencias anteriores o por un estigma que los nutricionistas tenemos y que hasta que no se rompe puede causar rechazo.
Vamos a partir de la base que los deportistas de élite son personas, como nosotros, por mucho que los idolatremos no son extraterrestres. Tienen los mismos problemas que el resto de la gente, por eso, para cualquier persona que practique deportes de resistencia es muy importante contextualizar cual es su situación.
Con esto me refiero a que en el rendimiento deportivo influyen muchos factores como pueden ser el sueño, el estrés, la situación familiar, el trabajo, las lesiones o patologías previas, etc. Los nutricionistas no tenemos una barita mágica para que quien se ponga en nuestras manos suba al pódium al día siguiente, somos una pieza más en un equipo de personas formado por entrenadores, médicos, fisios, podólogos, etc.
Esto no sólo es aplicable a los deportistas, vale para cualquier persona sea o no deportista y dentro de estos para cualquier tipo de disciplina.
 
Esta imagen de los amigos de Nutriscience, explica perfectamente en que puede ser útil la alimentación en el deporte. Para quien sea de los primerizos en leer términos más técnicos el glucógeno = gasolina, combustible que nosotros utilizamos principalmente cuando hacemos deportes a una intensidad media y alta. Agua y electrolitos, son los causantes (cuando tenemos pérdidas importantes entrenando o compitiendo porque sudamos mucho) de los famosos calambres. Las proteínas = ladrillos, de los que están construidos nuestros tejidos, en este caso los músculos que son los que más nos importan. El sistema antioxidante es importante ya que cada vez que nosotros hacemos ejercicio, entrenamos o competimos sometemos al cuerpo a un estrés que produce sustancia pro-inflamatorias, con lo cual los antioxidantes son importantes para contrarrestar este tipo de sustancias. Además, el sueño y la gestión de las emociones son piezas clave a la hora de hacer buenas elecciones alimentarias y de no contribuir con un mayor estrés externo. De hecho, a mí siempre me gusta decir que la alimentación de un deportista y una persona normal no debe de ser muy diferente. En los deportistas tenemos que reforzar ciertas cosas pero la base es la misma, comer sano.
En cualquier disciplina deportiva es muy importante la composición corporal del deportista, si pensamos en cualquier maratoniano, ciclista de fondo o triatleta que compita en largas distancias se nos viene a la cabeza un prototipo de cuerpo muy determinado, no todos los deportistas tienen estas condiciones de serie, si no que el cuerpo se va amoldando a la disciplina deportiva que se practica. La nutrición aquí es una pieza clave porque jugando con la alimentación y los entrenos podemos adaptar el cuerpo a unas referencias de “somatotipo”, que no es más, que una referencia de cuerpo que tenemos para cada deporte.
En el trabajo de un nutricionista con un deportista es clave tener en cuenta en que periodo de la temporada se encuentra y cuales son los objetivos más importantes. Normalmente lo primero por lo que se empieza a trabajar es por la alimentación diaria, bien con unas pautas como pueden ser infografías como la siguiente creada por mi compañero Aitor Viribay o bien con dietas con cantidades más cerradas. Aquí ya puede incluirse el objetivo de tener que trabajar para una mejora de la composición corporal o un trabajo específico para la preparación de alguna competición. Este punto de partida es muy diferente en cada deportista ya que uno viene con una base muy buena y otros es la primera vez que pasan por la consulta de un nutricionista.
 
Esta alimentación diaria ha de ir de la mano de los entrenos que se hacen. Trabajar junto con entrenadores para planificar entrenos en ayunas y trabajar una optimización de la glucólisis es clave en disciplinas de resistencia. Por cierto, llamamos glucólisis a la utilización de la grasa como fuente de energía mientras se hace deporte, los famosos entrenos en ayunas se hacen para que el cuerpo las utilice de manera óptima.
El otro gran caballo de batalla con el que tenemos que lidiar los nutricionistas en la consulta es con la suplementación deportiva, no porque no creamos que sea útil, al contrario, es una herramienta muy práctica y necesaria. El problema viene en todo el marketing que hay detrás, muchos de los productos o no tienen una eficacia muy demostrada o con el afán de querer vender más de la cuenta, se aprovechan del desconocimiento de la gente para “encalomarle” toda la gama de productos que puedan tener y dejar la cartera del deportista temblando. Tener un nutricionista o un vendedor honesto y que te asesore bien es clave para que utilices los productos necesarios. Como decimos Ramón y yo lo primero aprende a comer bien y después ayúdate de todo este tipo de productos, pero utiliza los que son verdaderamente necesarios.
En resumen, el trabajo de un nutricionista con gente que hace deporte se basa en buscar una mejora del rendimiento empezando por lo más básico del día a día hasta llegar a pautar una alimentación y suplementación que cada día varía. Esto implica que la relación entre ambas partes tiene que ser constante y teniendo en cuenta que es sólo una pieza más dentro del engranaje de un “staff” que rodea al deportista.
Pablo Egüen, nutricionista deportivo @pabloeguendn

Dejar un comentario


Por favor tenga en cuenta que los comentarios deben ser aprobados antes de ser publicados